Leyendas Gitanas
Recogidas en Bulgaria
(Traducción de
Joaquín Albaicín - click here for
English version)
III La Historia del Alfabeto Perdido
V Por Qué los Gitanos no Tenemos Iglesia
VII Los Antiguos, los Poderes Mágicos y la
Sequía
Nuestro
rey Shibilis era muy poderoso. Quería cruzar el Gran
Río con sus tropas. Desenvainó su espada y cortó el agua en dos. Pero un
traidor le cortó la cabeza, que rodó. La cabeza fue rodando y abriendo un
camino para sus guerreros.
Este
era el rey gitano, Shibilis. Era capaz de cortar el
agua en dos sólo con su espada
Shibil es nuestro
rey. Tan fuerte era que, cuando quiso atravesar con su ejército las aguas,
dividió estas en dos con su espada. Y las tropas cruzaron. Cuando sus enemigos
le cortaron la cabeza, esta fue rodando cientos de metros, hablando. Así de
fuerte era. Shibil era el rey gitano. Otros dicen que
Faraón era el rey gitano. Pero a mí me parece que era Shibil.
Una vez
tuvimos un rey. Su nombre era Faraón.
Los
mejores amigos del gitano eran el perro y el caballo. Cuando estaban
atravesando el Gran Río, Faraón dio el alfabeto de su pueblo al perro para que
lo guardara. Pero sólo unos pocos lograron sobrevivir. En cuanto al alfabeto,
el perro se lo comió.
El rey Darij era el rey gitano. Vivió hace muhco,
en los tiempos antiguos, cuando la gente peleaba entre sí. El rey Darij decidió llevar a los gitanos a un lugar seguro para
evitar que se convirtieran en víctimas inocentes. Por ello, se acercaron al Mar
Rojo. Se detuvieron asustados ante la inmensidad sin fin
-¡Por
favor, Señor, ayúdanos a cruzar el mar!
Dios
escuchó su súplica y abrió un camino a través del mar. ¡Todos quedaron
asombrados por el milagro! Darij dijo al pueblo, con
el orgullo típico
-¡Yo
cruzaré primero! ¡Dios nos seguirá!
Al oír
esto, Dios se enfureció. Cuando Darij y sus jefes llegaron
al centro
Érase
una vez un país en el que vivían los búlgaros y los gitanos. Los búlgaros
edificaron una iglesia y los gitanos edificaron otra. Los búlgaros la hicieron
de oro. Los gitanos, de queso.
Pasó el
tiempo. Los gitanos estábamos vagando sin cesar, y nos entró hambre. No
teníamos nada que comer. Y empezamos a comernos la iglesia. Uno cogió un
trocito, un segundo otro... Y acabamos sin iglesia. Por eso no tenemos iglesia,
porque nos la comimos. Los búlgaros tienen, pero nosotros no. Tampoco tenemos
estado. No tenemos nada.
De
conformidad con las antiguas costumbres, el pueblo gitano solía elegir a su
jefe de entre los miembros más ancianos. Todos los ancianos, antes de morir, se
sentaron uno a uno en el trono.
Un día,
el jefe murió de nuevo y el más anciano lo reemplazó. Su nombre era Pis Memish, que significa "el loco Memish"
("pis", en turco, quiere decir "loco"). Estaba realmente
loco de remate.
Todo el
pueblo se reunió frente al féretro del jefe muerto y Pis Memish
empezó a hablar: "Querido jefe, cuando subas a los Cielos donde se
encuentran nuestros predecesores, díles que Pis Memish está ya al mando aquí en la Tierra. No les digas
nada más. Ya se imaginarán lo que seguirá".
Así
comenzó el aislamiento del estado gitano. Dejó de existir.
Érase
una vez en que el mundo estaba habitado por extraños poderes, poderes mágicos.
La gente que vivía entonces era diferente de la actual. Eran muy altos y
fuertes. Vivían al menos doscientos años. A los cien, aún era jóvenes y capaces de casarse. Eran muy guapos, muy educados,
autodidactas. Con puntos y signos, ellos marcaban sobre piedras y
Pero
ocurrió que un terrible dragón encerró todas las aguas en una caverna.
Sobrevino una gran sequía. Todo ardido, la gente fue convertida en piedras por
la sequía. Había una hermosa doncella entre la gente y decidió salvarlos.
Vestida
con ropa de fiesta, tomó tres platos de pimienta y tres ratones y fue al bosque
donde estaba la guarida del dragón.
Este
inmediatamente sintió que un ser humano se acercaba y abandonó la cueva. Sin
embargo, cuando vio a la hermosa muchacha no la devoró, sino que se detuvo a
charlar con ella. Mientras hablaban, empezó a sentirse mareado y somnoliento
por causa de la pimienta.
"Has
llegado hasta aquí, pero no puedes entrar en la cueva. Si lo haces, te
convertirás en piedra", dijo el dragón.
"De
acuerdo, no me moveré un paso de aquí".
Y el
dragón cayó dormido. La chica, sin embargo, sabía que todas las aguas estaban
encerradas en la gruta y entró. La Madre Noche—el poder mágico que hace la
noche—vivía allí.
La
chica soltó a los tres ratones, pues gustan sobre todo de la noche, y empezaron
a jugar con la Madre Noche. Entonces la chica apresó con una red a la Madre
Noche para que no pudiera escapar. Lo hizo porque quería que la noche fuese
larga y el dragón durmiera durante mucho rato. Tras esto, entró en las
profundidades de la cueva y liberó las aguas.
Las
aguas fluyeron de nuevo, las lluvias estallaron, todo volvió a la vida y la
gente convertida en piedra por la sequía se volvió humana otra vez.
No
existía la Luna cuando el hombre fue creado. La Luna fue creada después que el
hombre. La gente que vivía en aquel tiempo era muy alta y delgada. Aquellas
gentes trataban con las cosas de Dios. Ahora les llamamos sacerdotes. En
aquella época les llamaban zhiratzi, que
significa: "lo que quiera que hagan, lo hacen de noche".
Una
anciana mujer vivía en aquel tiempo. Se llamaba Lechikovitza.
Era la única persona capaz de curar a la gente sin dolor. Cada noche ella
amasaba una Luna en un barreño lleno de agua. Utilizaba la luz de la luna
Por eso
creó el Señor la Luna. Para que la gente estuviera más